Para finalizar (30 de diciembre 2020)

Por Emmanuel Cervantes

Durante este inicio de semana y prácticamente últimos días del año 2020, el Presidente Municipal Noé Ramírez Chávez ha realizado dos inauguraciones de obras importantes, además de presentar el programa de Presupuesto Participativo con el objetivo de incentivar, motivar e involucrar a la ciudadanía en un ejercicio de responsabilidad como es el pago de los impuestos municipales pero también en una dinámica de toma de decisiones sobre la aplicación de este recurso en la obra pública municipal.

Si además de estas acciones tomamos en cuenta la presentación  del Segundo Informe de Gobierno de la Administración Municipal 2019 – 2021, mismo que se hizo a gran escala aun en medio de la pandemia, aunque también se tomaron en cuenta las medidas pertinentes, una única entrada de control para la sanitización corporal, uso del cubre bocas y utilización de gel desinfectantes en las manos, las sillas obedecían la sana distancia, en fin que se cubrieron los protocolos de sanidad.

Sin embargo, el acto en sí, además de las obras y acciones, así como el discurso del Presidente Municipal Noé Ramírez Chávez envían señales sutiles que apuntan a una reelección, situación que provoca diversas opiniones, de apoyo, de hilaridad, de preocupación, de desacuerdo, el hecho concreto es que en la actualidad, el edil tiene todo el derecho legal de buscar su reelección.

En mi opinión particular, en la política, el esfuerzo, la constancia, el empuje pueden ser importantes, o no tanto, a veces solo hay que tener suerte, misma que se manifiesta de muchas maneras, el caso de Noé Ramírez es un prueba de ello, el plan era, tal vez sí que fuera presidente, mientras Fernando Dávila buscaba otro puesto de elección popular, tal vez la Diputación Federal, sin embargo y lamentablemente, todas las muertes para mí son lamentables, fue uno más de los decesos por coronavirus y esto puso a Ramírez Chávez al frente de la administración municipal.

Tal vez sí se lo merezca, pero esto no solo es de merecimiento también es de oportunidades y él tiene la oportunidad de competir para seguir al frente del Gobierno Municipal tres años más, la crítica de una parte de la ciudadanía y de algunos actores políticos es el corto periodo que hay entre el momento que tomó protesta como Presidente y el momento en el que inicien las precampañas y campañas, hablan de un no merecimiento, de un “debería terminar su periodo y retirarse” como si fuera lo que decentemente tendría que hacer, aunque no sé muy bien que es la decencia en política, el caso es que ven sus intenciones de reelegirse como un atrevimiento… como una imprudencia… como una insolencia por el haber cometido el pecado de participar como suplente del candidato a Presidente Municipal, por ser una cara nueva en el ambiente político, como si fuera el culpable de la muerte de Dávila y un infiel por aspirar a la reelección.

Con esto no digo que sea el elegido o que sea el seguro vencedor y tenga una reelección segura, por el contrario creo que es una apuesta bastante arriesgada, aunque desde donde yo lo veo, no ha hecho un mal trabajo en los pocos meses que lleva en la administración municipal, para empezar entró como cuchillo en mantequilla a la Presidencia, otra vez era su derecho legal, nadie reclamo, todo el cabildo acepto su llegada, por lo jurídico y por respetar la decisión de Bautista Dávila de llevarlo como su suplente que al momento de su fallecimiento fue algo así como respetar su última voluntad, para reafirmar es lo que a muchos no le gusta de su llegada, pero no es culpa de él, su situación es como quien encuentra un billete de 500 pesos en la calle, seguramente a alguien más se le perdió pero eso no es su culpa, sé que hay una clase de moralidad de tras de esta comparación, pero estamos hablando de política y en este ambiente la moral es maleable.

Asumió el cargo de Presidente cuando en Tuxtepec se vivía los momentos más difíciles de la pandemia, cuando fallecían más de 10 personas diariamente, la administración municipal se encontraba acéfala y los sistemas de salud prácticamente se encontraban colapsados, esto sirvió también para que todo el cabildo se uniera y se tomaran decisiones estratégicas para frenar los casos positivos y muertes por covid, y gracias a Dios funcionaron, los casos empezaron a disminuir y aunque fue una decisión colegiada, las palmas se las llevan los Presidentes, en Tuxtepec y en cualquier parte.

A tenido la capacidad de mantener los asuntos de la administración municipal y su imagen, fuera de los encontronazos al interior del grupo davilista, de eso se encargaron Marcos Bravo y las hermanas de Fernando Bautista, no se decantó por ningún subgrupo, al menos de manera pública, no a través de conferencias de prensa, no a través de los medios de comunicación, porque en la acción asumió su rol de Presidente, le cayó el veinte de que bueno o malo lo que sucediera era su responsabilidad e inicio cambios en direcciones, jefaturas y puestos estratégicos.

Han escuchado el dicho, lo que no fue en tu año no es en tu daño, pues para Noé Ramírez aplica al revés, haya o no gestionado las siguientes obras, en su tiempo fueron ejecutadas y por tanto también son su logro, logro compartido con su predecesor pero logro al fin, entre la más importantes están la rehabilitación del camino la herradura, la pavimentación de un tramo más del boulevard bicentenario, la rehabilitación del puente colgante de San Bartolo, así como haber logrado la concesión para administrar la parte baja del Muro boulevard Francisco Fernández Arteaga que lo protege por 10 años de futuras invasiones y es una defensa real del patrimonio del pueblo tuxtepecano, que esto le alcance para la reelección es otro boleto.

Noé Ramírez hace su esfuerzo, hace uso de su derecho de reelección y aunque abiertamente no ha manifestado su deseo a participar en las próximas elecciones, en el evento del Segundo Informe de Gobierno, el color naranja resaltaba en el escenario, los listones que se cortan en las inauguraciones son de color naranja, la presencia del Coordinador Estatal de Movimiento Ciudadano en su informe, la frase “los gobiernos no son de sucesión” durante su informe y  “estamos en movimiento”, “administración municipal en constante movimiento”, “construir una nueva historia”, en los discursos de sus últimos eventos dejan ver de manera sutil o no sutil, usted juzgue sus intenciones a la reelección.

Creo que su apuesta más segura es continuar su trabajo como va, esforzarse por dejar una buena impresión de su gestión como presidente, mantenerse al margen y neutral en las elecciones, tender una red de comunicación y confianza con el ganador y salir por la puerta de enfrente y con todos los honores, aunque para ser sinceros, si estuviera en su posición también lo estaría pensando, también diría – la verdad no sé, es complicado – pero trabajaría apuntando a la reelección, sobre todo si está en mis planes seguir participando en política, porque en este momento el edil tuxtepecano está en el rol de líder, de autoridad máxima de un municipio y si deja sus intenciones para después, tendrá que formarse en la fila de cualquier partido, competir por una candidatura y obedecer a los intereses de la cúpula de ese partido.

Para finalizar, la decisión no es fácil, la apuesta más segura es la menos seductora y el derecho legal a participar en las elecciones parece confundirse con la idea de que la reelección es segura, hay muchas cosas que valorar, entre ellas que la intención del voto que tenía Fernando Dávila se divide entre los subgrupos que tengan la oportunidad de pelear la Presidencia Municipal.

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